El maltrato encubierto en la pareja es un patrón persistente de control, manipulación, humillación, desprecio e invalidación emocional. Es encubierto porque no se reconoce fácilmente. A veces se disfraza de preocupación o amor.
En el maltrato encubierto se confunde el querer y la preocupación con el control, el amor con la obsesión.
Se utiliza la técnica del GASLIGHTING, que es una forma de manipulación de la realidad. Hace que la víctima se perciba a sí misma como culpable de lo ocurrido. El maltratador hace creer a la víctima que ésta exagera. Lo mezcla con gestos de cariño y preocupación.
Te voy a poner algunos ejemplos, para que lo puedas entender mejor:
- Se enfada en desproporción a lo ocurrido.
Por ejemplo: Monta en cólera si no atiendes rápidamente su llamada o no respondes inmediatamente su mensaje.
- Se “mete” con gente que te importa, como amistades o familia, lo que puede hacer que te vayas separando de ellos/as y que cada vez quedes menos.
- Constantemente quiere saber dónde estás y esto lo disfraza de preocupación.
- Usa el amor como justificación de su control: “Te lo digo porque te quiero, si no, no me importarías”.
- Se entromete en tu forma de vestir. “No me gusta cómo te miran cuando te vistes así”, “¿Eso te vas a poner?”, “¿Así te vas a vestir?”.
- Te revisa el móvil, mensajes, tus redes sociales, quiere saber tus contraseñas, etc.
- Se ríe de lo que piensas o sientes, te ridiculiza. Puede hacerlo cuando estáis a solas o delante de otras personas.
Todo esto es progresivo y va aumentando con el tiempo. Empieza de forma muy sutil. Cuando se repite y se tolera una y otra vez , se termina normalizando en la pareja y se convierte en un patrón relacional, en el que abundan el control, la manipulación y el maltrato.
SEÑALES DE QUE ESTÁS EN UNA RELACIÓN DE MALTRATO ENCUBIERTO:
- Tienes que pensar qué ropa ponerte antes de salir o bien has ido cambiando tu forma de vestir.
- Notas que tienes que medir tus palabras para que no se moleste o se enfade.
- Dejas de contar cosas a tus amigos/as o a tu familia para que no se enteren de ciertas cosas, que sabes que les preocuparían.
- Al final de las discusiones siempre terminas sintiéndote culpable y eres quien tiene que pedir disculpas para solucionar las cosas.
- No sabes qué te pasa, solo sabes que no estás bien, te sientes triste, con ganas de llorar, etc.
- Sientes que te infravalora o te ridiculiza con frecuencia. Se ríe de ti. Te compara con otras personas.
¿POR QUÉ ME CUESTA DARME CUENTA Y POR QUÉ ME CUESTA TANTO TERMINAR LA RELACIÓN?
- Porque el control y el maltrato no llegan de golpe, van poco a poco, de menos a más y son muy muy sutiles, ya que usan la manipulación.
- Porque mezcla y disfraza el daño y el control, de cariño y preocupación.
“Cuando estamos bien nos queremos mucho”, “Cuando está de buenas es el mejor”, “Sé que tiene cosas malas pero me ha ayudado mucho”.
- Existe la idea romántica de que “el amor todo lo puede”, que hay que esforzarse, ceder, tener paciencia, luchar por la relación… Y claro que hay que tener paciencia y luchar en la vida, siempre que no te estén maltratando ni esté en juego tu salud mental y física.
- Porque no es fácil tener que asumir que estás con una persona que te está maltratando.
- Porque se genera una relación basada en la dependencia emocional.
Es muy, muy importante que pidas ayuda si te identificas con lo que has leído.
Tanto si eres víctima, como si eres quien maltrata.
Mi nombre es Elízabeth Vergara, psicóloga colegiada. Gestiono la consulta sanitaria Mente y Esencia en El Viso del Alcor, Sevilla. Atendemos consulta presencial y online. Si tú o alguien de tu entorno necesitáis ayuda psicológica, contacta conmigo llamando o mandando un WhatsApp al 615 21 67 83.



